El apelativo le viene de una quemadura que se hizo en el rostro cuando de niño trabajaba en la fragua. Desciende de una buena familia gitana que ha dado grandes nombres a la historia del flamenco. Tiene un gran ascendiente sobre los gitanos de Las Tres Mil y es respetado por todos. Se podría decir que Pepe constituye el soporte intelectual del barrio.

Conoce perfectamente la historia del flamenco desde sus orígenes, a los cantaores y bailaores históricos, y ha seguido la carrera de todos y cada uno de los artistas que han tenido algo que decir en los últimos 30 años.

También es un experto conocedor de la obra de Lorca, Machado y Miguel Hernández, de la que muchos de sus textos reciben sus influencias. A la agilidad, frescura, intuición y sabiduría popular típica de cualquiera de nuestros protagonistas, Pepe une un conocimiento inusual de las personas. Si todos los gitanos tienen algo de filósofos, Pepe aún mucho más. En una sentencia con ribetes poéticos puede resumir desde una teoría a la personalidad de un individuo pasando por el estilo de un artista. Las palabras de Pepe son la traducción poética de la realidad.

Lleva muchos años escribiendo letras para los artistas más consagrados, entre los que destacan: Rafael Amador, Raimundo Amador, Terremoto, Remedios Amaya, Pepe Roca, Manuel Molina... e incluso grupos de mucho prestigio del pop andaluz como Danza Invisible.